lunes, 7 de noviembre de 2011

ACT II - Reality

“Nunca entenderé lo complejo, simple, retorcido e inestable, que llegan a ser las relaciones amorosas”… fueron esos los pensamientos que revoloteaban en mi cabeza una y otra vez como murciélagos en campanario mientras observaba la nada reflejada en el techo de mi habitación.





BackGround Song:   Under the Bridge (cover) – Gym Class Hero
Vendado en la parte superior de mi cuerpo, y una que otra bandita para camuflar las contusiones en el rostro … lo irónico, era que no sentía dolor alguno, pero eso solo era el efecto del coctel de pastillas que circulaban por mi torrente sanguíneo desde hace dos horas atrás.


Es curioso ahora que lo pienso, soy una persona que no se mete en problemas, prefiero razonar antes de recurrir a la violencia, todo por mi ética personal… jah! La verdad es porque no tengo la contextura física requerida para sostener un Round de 5 minutos con un chihuahua, y el lamentable estado en que me encontraba era prueba de ello.

“en que estaba pensando, que es lo que intentaba probar” me pregunte a mí mismo tratando de despertar a mi drogada mente, entonces mi móvil empezó a sonar por treceava vez en el día, pero como lo hice anteriormente, solo deje que sonara hasta que enviara la llamada al buzón de voz, y es que desde aquel incidente algo más que mi cuerpo resulto herido, algo que iba a tardar mucho en sanar, ¡mi orgullo!

Rompiendo el silencio del escenario otra vez, el móvil empezó a sonar, pero con un timbrado diferente, lo cual llamo mi atención. Girando hacia su dirección tome el móvil de la mesa de noche con la única mano en buen estado que tenía en ese momento.

Era un mensaje de Kyo que decía:
“ hey kid ¿Cómo vas? ¿Aun en cama escondiéndote?..jajaja bueno de cualquier forma, estoy a unos minutos de tu casa a ver si abres la puertas y me cuentas que fue lo que te paso”

Mis ojos reflejaban un gran asombro, era la primera vez desde que nos conocemos, que kyo mandaba un mensaje de preocupación por alguien que no fuera él, algo no iba bien en todo esto... o al menos es lo que mi mente me decía mientras evaluaba las posibles opciones para esta situación:

a) Dejarlo afuera.
b) Conversar con mi mejor amigo de la más reciente de mis tonterías 

Sin llegar a una conclusión cercana, el timbre de la puerta tomo la decisión por mí, incorporando lentamente lo que quedaba de mi lastimado cuerpo, salí de mi habitación con rumbo a la puerta principal mientras pensaba en mis frases de apertura sazonadas con el dulce sarcasmo que acostumbran las sesiones social analíticas de problemas amorosos y realidad juveniles que eran nuestras conversaciones habituales, aunque no sabía si lo ocurrido hace una semana encajaría en eso.

Sonando repetidas veces, el sonido del timbre empezaba a darme dolor de cabeza mientras me acercaba con lentitud hacia la entrada, “¡ya voy!” Dije algo fastidiado mientras afinaba los últimos parámetros de mi introducción para el debate que se avecinaba… deteniéndome en la entrada principal sostuve la perilla de la puerta por unos instantes mientras me dije a mi mismo en lo más profundo de mi mente:

“ sé lo que me dirás pero ahórratelo que ya lo sé, lo mío no son relaciones amorosas ni nada por el estilo y debería unirme a las filas de, muérete Cupido, ya que no importa cuánto lo intente las cosas no acabaran a mi favor sin importar el empeño que le ponga, y no hay nada que puedas hacer para cambiarlo, no importar la alocada y tonta acción heroica que planees, pero esto no tiene nada que ver con interés amoroso o algo por el estilo pero te doy la razón en eso”…

*no importa lo que digan las películas, los libros o las series de Tv, no importa la buena de tus intenciones en la vida real El bueno no se queda con la chica*

Gire la perilla de la puerta abriéndola lentamente, y los rayos de sol de la calurosa tarde me cegaron.

2 meses antes

Todo comenzó unas semanas después de terminar mi primer ciclo de mi carrera en fotografía profesional, era sábado por la tarde, me encontraba en mi lugar preferido para meditar “The Talon- Café” bebía un vanilla capuchino mientras revisaba en la laptop páginas de empleos de medio tiempo y propuestas laborales, siendo sincero últimamente me excedí en los gastos, a pesar de que estoy a 3 meses del próximo inicio de clases, tendría que dejar de comer 2 semanas y volverme ermitaño en mi propia habitación si es que quería tener el dinero para pagarlo.

“Jajaja, creo que vas a comenzar a tomarle fotos a spider-man para conseguir money”
Cerrando rápidamente la laptop volví la mirada al reconocer el tono sarcástico de la voz.

J: ¡kyo!

K: que hay kid, tiempo sin vernos

J: supongo, ¿qué haces por aquí? Creí que estabas con Maga

K: jajaja …como en el mundo del espectáculo Kid “siempre debes dejarlas deseando mas” no lo olvides.
Soltando su frase filosófica del día tomo mi taza de vanilla capuchino y la bebió cual trago corto de cantina 

J: ¡oh vamos! Si tienes sed cómprate el tuyo

K: pero amigo, ¿vas a dejar que muera deshidratado!?

J: no pero ahora la taza tendrá el sabor a lengua de adolecente de 17 años

Fue cuando empezamos a reír por unos momentos, lo bueno de tener un amigo como kyo es que nunca tienes ratos aburridos y que lo quieras o no siempre terminas aprendiendo algo nuevo o reforzando algo que ya sabias. 

Pasados unos minutos le explique el predicamento en el que me encontraba.

K: Wow!! la cosa parece seria.. Y ¿ahora?  ¿Qué harás?

J: pues buscar un trabajo de medio tiempo

K: si quieres puede hacer unas llamadas a ver que sale

J: gracias, pero probare buscando por mi cuenta

K: jajaja tú y tu orgullo… pero ya sabes si no te resulta me avisas.

Al oír esas últimas palabras me puse de pie guardando la laptop en mi mochila y nos despedimos con el acostumbrado “choque de puños” pero antes de mi partida se acercó la mesera con la cuenta para lo cual respondí “no se preocupe señorita, mi amigo pagara incluso si deba hacerlo con su cuerpo”... sintiéndose incomoda por el comentario la mesera se sonrojo ligeramente no sin antes oír a Kyo soltar su clásica carcajada “jajaja”, aproveche la oportunidad para abandonar la escena y adentrarme en mi búsqueda de trabajo, no sin antes realizar el ritual de encender el ipod y seleccionar una canción para el camino.

Background song: Actors – All Time Low
Sin éxito alguno tras caminar cuadras de cuadras por aproximadamente 2 horas, me detuve a las afueras de la feria de libros de la ciudad que había comenzado ya hace unos días. Sin nada mejor que hacer decidí echarle un vistazo.

Era un lugar muy concurrido, no podías desplazarte con libertad pero estaba surtido de varios ejemplares literarios se podría decir que era el paraíso de cualquier lector, unos pasos y 3 stands después llegue a la sección de viajes en el cual se exhibía una vistosa gama de guías ilustradas para mochileros, me sentía como niño en dulcería al ver las maravillosas tomas de los paisajes, eran unas tomas esplendidas que capturaban la esencia del ambiente, fue entonces que sentí una extraña sensación en la base de mi pierna derecha, bajando la mirada pude ver a un gato blanco con manchas negras.

Realmente curioso, ¿un gato en un lugar tan sobrepoblado? Intente acariciarlo pero huyo de mí, siguiéndolo hasta las afueras de la feria motivado por mi curiosidad, encontré una camada de gatos, una familia completa para ser precisos, jugando unos con otros era una monada melosa y babosa pero algo tierno de retratar.

Extrayendo de mi mochila mi fiel cámara fotográfica me dispuse a fotografiar a los improvisados modelos felinos, pero sus sentidos gatunos eran más agudos de lo que creí haciendo que se dispersaran inmediatamente hacia el norte en camada excepto “kuro” el gato de manchas negras, dicho sea de paso “kuro” significa negro u obscuro en japonés pero da igual, cual rebelde adolecente “kuro” se alejó de la camada en dirección contraria hasta llegar a una banca cercana en la cual una señorita se encontraba descansando mientras sostenía una cantidad considerable de volantes sobre su regazo. Kuro la observo por unos momentos para luego saltar sobre su regazo sorprendiéndola y derribando los volantes, a su vez le dibujo una adorable sonrisa en su rostro, supongo que era de las personas que les gustaban los animales, si tuviera que adivinar diría que estaba en sus 18 primaveras, cabello oscuro y recogido, usaba lentes que resaltaban sus ojos café intensos, con un estilo sencillo y casual de vestir, acariciaba al extraño felino en su regazo haciendo que ronroneara lo cual parecía hacerla feliz, el cuadro perfecto, un digno momento kodak, sin dudarlo apunte mi lente hacia ellos, cegado por mis instintos presione el obturador.

El flash ahuyento al gato y puso en alerta a su acompañante que dirigió su mirada hacia mí, se sonrojo mientras su tierna mirada y sonrisa de hace unos momentos se vieron transformadas en una incómoda expresión de seriedad y violación de privacidad.

“Ho…hola” dije nervioso pero no obtuve respuesta, “disculpa por lo de hace un momento, pero no pude evitarlo, fue una escena perfecta y yo jejeje” pero no importa lo que dijera solo lo estaba empeorando. Decidí acercarme unos pasos pero cual ciervo asustado frente a un depredador, la chica recogió sus volantes y huyo del lugar.
Dando un gran suspiro dije “pudo haber ido peor” y era verdad con la suerte que tengo pude haber sido acusado tranquilamente de acoso sexual, fue cuando el viento empezó a soplar ligeramente estrellando un trozo de papel contra mi cara. “¡Que rayos!” Dije mientras retire el papel de mi rostro y al ver el anuncio impreso en el mismo me hizo sonreír sarcásticamente.

“No soy de creer en el destino pero esto era demasiado conveniente para una simple coincidencia”

Llego el lunes, eran las 10: 00 a.m. me encontraba a las afueras de una librería de diseño barroco “Crimson Traveler” extraño nombre si me preguntan pero supongo que está bien para un negocio de este tipo, aunque discrepaba con las del centro de la ciudad en todo sentido.

Hice mi ingreso y una campanilla sonó “¿hola?” Dije en los corredores rodeados por estanterías y libros. “wao!, este lugar no tiene nada que envidiarle a la biblioteca nacional” sin dudar empecé a recorrer los pasillos cubiertos por material literario hasta donde el ojo podía alcanzar, diversos títulos algunos que ya conocía, otros que nunca había visto en mi vida, todo tipo de géneros desde comedia hasta terror psicológico, mitología nórdica hasta drama y gran variedad de autores de los cuales no había oído hasta ese momento.

Acercándome, tome uno de los ejemplares que llevaba por título “Enigmas alquímicos de un idealista” de Brat Ibranobobich, nombre complejo para una obra que prometía una historia compleja e irresistiblemente interesante, seducido por mi curiosidad leí la contraportada del mismo para luego empezar a leer la introducción.

“¿Puedo ayudarle en algo?”, cerrando el libro de golpe y girando rápidamente ante la conmoción, vi la encargada detrás de mí, era la chica de los volantes.

“¡TU!” Dijimos al mismo tiempo.

??: ¿Qué…que haces aquí? Eres un secuestrador o algo así para que me hayas seguido hasta aquí

J: no es lo que parece

??: luego de capturarme ibas a aprovecharte de mí con tus más bajos instintos animales

J: no… wait, what?

??: no puedes engañarme, lo vi en tus ojos de bestia deseosa de lujuria por eso tomaste una fotografía mía para poder encontrarme 

J: espera, espera ya te dije que solo la tome porque me pareció una escena perfecta, además es otro motivo lo que me trajo hasta aquí

Dando unos pasos hacia adelante haciendo que ella retrocediera unos cuantos, saque el volante que tenía en mi bolsillo y se lo mostré.

J: mi nombre es… pero puedes llamarme Jun (sonriendo) siento la confusión ocurrida el otro día pero estoy aquí para tomar el puesto de ayudante de medio tiempo.

Me tomo cerca de 1 hora y media convencerla de que no era un secuestrador degenerado como ella pensaba pero al final logre convencerla. El empleo no era nada complicado debía ordenar todos los libros y atender la caja, simple y divertido como ver crecer el pasto, pero dinero es dinero, más cuando te acostumbras y logras organizarte, el mayor de mis problemas en este trabajo era lidiar con mi jefa, me tomo al menos 2 semanas para saber su nombre “Hana” media semana más para conocer su edad y otras cosas, como supuse 18 años, estudiante de literatura y letras en la universidad, de algo si estaba seguro si el trabajo no me estaba dando estrés, tratar de interactuar con ella de seguro me lo daría.

Transcurrió un mes desde que comencé con el empleo y era más que suficiente para haberme llevado a los límites de mi aburrimiento, y es que Hana es una chica algo rara, bipolar por así decirlo unos días es amable y sonriente, otros guarda silencio encerrándose en algunos de los libros de la biblioteca, pero últimamente solo ve su celular sin parar mientras sonríe o se sorprende, no la entiendo. De cualquier manera estaba considerando renunciar pero todo cambio en las siguientes semanas.

Una noche estaba terminando la organización de los estantes como era habitual, cerrando la jornada del día pero algo raro pasaba, Hana no estaba por los alrededores o en la recepción que eran las coordenadas exactas en donde siempre la encontrarías, me extraño por unos momentos pero estaba demasiado cansado y decidí no darle mayor importancia, tome mis cosas y me dirigí hacia la puerta pero antes de poder cruzarla se escuchaban el sonido de sollozos en el ambiente, intensificados tal vez por el eco del lugar.

“¿Pero qué?” dije, siguiendo el eco sollozaste que me llevo hacia el corredor norte, a la sección de drama, novelas clásicas y romance, acercándome sigilosamente para que mi presencia no fuera detectada, observe algo que hubiera deseado no haber visto.

Era Hana, Rodeada de una fortaleza de libros apilados unos sobre otros en su mayoría novelas de romance, títulos como “Romeo y Julieta”, “Madame Bovary”, “Como agua para chocolate” entre otros, era escalofriante ver tanto romanticismo literario junto era como presenciar la escena previa a un doble suicidio, pero mi escepticismo se rompió al ver sus ojos cristalinos y el tatuaje húmedo de las lágrimas que se plasmaban sobre sus mejillas mientras seguía los párrafos con sus pupilas y sus labios pronunciaban cada una de las estrofas en silencio, haciendo que cada cierto tiempo sujetara con fuerza su celular en la mano derecha, sin poder soportarlo más decidí acercarme a ella.

J: ¿Hana? ¿Sucede algo?

Sorprendida y presurosa a borrar las lágrimas de su rostro evadiendo la mirada me respondió fríamente:

H: “estoy bien, solo necesito un poco de privacidad”

Poniéndose abruptamente de pie, paso por mi lado dejándome junto a su Fortaleza Literaria mientras solo la veía alejarse, tome uno de los libros de la pila más cercana “la eternidad en un sueño” y al ver la contra portada un pensamiento cruzo mi mente, una hipótesis vaga, una conclusión apresurada, pero que me motivaba a querer llegar al fondo del problema, no pregunten porque, es solo que me saca de quicio el ver llorar a una mujer y peor si era por lo que imaginaba.

A la mañana siguiente, llegue al trabajo como de costumbre pero no había nadie en recepción solo un sobre que contenía dinero y una nota sobre el que decía:
“disculpa por las molestias, pero no puedo dejar que trabajes más aquí, dejo el resto de tu paga en este sobre. Espero que sea suficiente”

Arrugando la nota hasta formar una bola de papel, la arroje al basurero, me acomode para iniciar otro día de trabajo. Fue una mañana como todas, sin muchos clientes por no decir ninguno, sin embargo Hana no apareció en todo el día, casi al finalizar la jornada decidí que era tiempo de averiguar que le estaba sucediendo. Poniéndome de pie, me dirigí hacia la entrada, asegure la puerta, cambie el anuncio ha cerrado y emprendí mi rumbo hacia el corredor oeste de la librería, a la sección de Historia mitológica y Novelas visuales.
Fiel a su costumbre Hana se encontraba en su Fortaleza literaria, leyendo concentrada cerro por unos momentos el libro que sostenía y se recostó sobre el estante.

“si tan solo algunas cosas fueran como en estas historias” dijo desanimada, fue entonces que el estante en que sostenía empezó a vibrar y dos libros cayeron a sus pies dejando un agujero.

¡Así que era como lo pensaba! Dije desde el otro extremo del estante

H: ¿Jun? Que haces aquí, te deje un sobre y pensé que te habías ido hace mucho.

J: ¡Jah! Si me voy, quien crees que se haría cargo del lugar, además… no recibo ordenes de nadie.

H: ¿Qué es lo que quieres, porque no solo te vas?

J: si te dijera que ¡te quiero a ti! ¿Qué me responderías?

El silencio se apodero del lugar por unos momentos mientras Hana se sonrojaba lentamente por mi último comentario.

H: ¡tonto! Co…como puedes decir ese tipo de cosas tan a la ligera.

J: jajajaja disculpa solo buscaba una forma para romper el hielo entre nosotros, de cualquier forma temía que si te dejaba sola ibas a cometer una tontería

H: ¿tontería como cual? Además lo que haga o deje de hacer no es asunto tuyo.

J: ¿Hana, aun te sigue dando problemas aquel tipo?

Las pupilas de Hana reflejaron sorpresa al oír mis palabras y el nerviosismo se apodero de ella

H: no se de lo que hablas 

J: ya veo, entonces déjame decir lo que vengo a decir y me ire.

Tome un poco de aire y arroje mi hipótesis:

“si tuviera que adivinar diría que tu relación de cuento dejo de ser tan maravillosa y te está dando una dosis de realidad”

Hana permaneció silente, sin responder a lo que decía, así que proseguí con mi “declaración”

“A simple vista no lo demuestras pero hay algunos detalles imperceptibles que podrían confirmar mi teoría, por ejemplo: siempre envías mensajes de texto y cada cierto tiempo estas pendiente de tu móvil o al menos así ha sido desde hace unas semanas, al recibir respuesta de quien sea a quien le escribes, siempre sonríes, te iluminas, típico encanto de una persona enamorada, también tus gustos literarios cambiaron puesto que prefieres el misterio y la lectura compleja a las novelas de romance y dramas, y no culpo a Shakespeare ni a los otros autores, es solo que no van contigo, otro factor importante es que en estas últimos días tu sonrisa, tu actitud radiante cambio a seriedad y seños fruncidos, por eso creo que andas huyendo de tu realidad en busca de un escape emocional que más se acomode a tus creencias”

Tomándose su tiempo Hana me respondía entre pausado y con miedo

H: ¿como… cómo es posible que digas todas esas tonterías?, no me conoces, nunca hemos intercambiado más de 2 palabras, no tenemos los mismos intereses, eres como los demás solo asumes las apariencias y crees conocerme.

Al dejar que Hana se desahogara intente pensar en algo para responder pero solo atine a reírme

H: ¡deja de burlarte de mí!
 
J: lo siento no era lo que pretendía, pero al decir todo eso solo has probado mi punto

H: ¿Qué?

J: el decir “soy como los demás” era lo que necesitaba para que todo encajara, solo asumí el papel de la persona que te desagrada en este momento, pero bueno ya todo está dicho, ahora solo queda en ti si quieres decirme la razón de tu tristeza o no.

H: no lo entenderías

J: dame algo de crédito, te he dado toda una conclusión casi como Sherlock Holmes y crees que no podría entender lo que te está sucediendo, vamos… pruébame!

Fue así que por primera vez en todo este tiempo Hana y yo entablamos una conversación, ella ha estado saliendo con un tipo mayor, patán en todo sentido a mi modo de ver, típico idiota que cree que por trabajar, tener un poco de dinero y un auto podía hacer y tratar a cualquiera como se le venía en gana, lo cual me hacía hervir la sangre, la cima del iceberg llego cuando menciono, que el tipo había cambiado totalmente con ella, acusándola de que no la quería lo suficiente y deseaba terminar su relación y ya imaginen el resto, lo peor de todo fue que usa la tan gastada y barata frase de “si me amas lo suficiente dame la prueba del amor”

¡Que no joda! Dije exaltado

H: ¿Jun?

J: ¿Quién rayos se cree este tipo? Para decir algo tan estúpido como la prueba del amor… ahhh…lo… lo siento

H: no te preocupes

J: *suspiro* Hana no deberías sentirte mal por un idiota como el

H: No lo sé y tampoco sé cómo debería responder y tengo miedo a cómo va a reaccionar, además sé que muy en el fondo él me quiere.

J: no me lo tomes a mal, pero lo dudo totalmente, conozco a los de su tipo. Además no existe tal cosa como la prueba del amor, solo es sexo, lujuria y romanticismo pero no precisamente para ambas partes, si en verdad existe el sentimiento llamado amor, es reciproco y constante, el cuidado y preocupación por la otra persona sin la necesidad de tonterías como pruebas y esas cosas. En fin, tú eres la que tomara la decisión final, solo piénsalo bien.

Sin decir más me puse de pie dispuesto a seguir mi camino

H: ¡espera!

J: ¿Qué sucede?

H: ¿Por qué haces todo esto?

Sonriendo sutilmente me dirigí hacia el otro extremo del estante para poder ver a Hana y dije:

“¿Qué? acaso necesito un motivo para ayudar a una amiga cuando lo necesite”

Extendí mi mano hacia Hana para ayudarla a ponerse de pie, me miro titubeante por unos instantes pero al final acepto mi ayuda y se puso de pie

H: eres raro

J: *sonriendo* no tienes idea 

H: ¿y cómo lograste pensar en todo lo que dijiste hace un momento?

J: veo Scoobie-Doo

H: muy gracioso

Pasaron un par de semanas en la cual la relación entre Hana y yo mejoro poco a poco hasta volverse más amical, se sentía bien pasar el tiempo con ella, pero he ahí el problema con los momentos felices, no duran lo que deberían.

Era una noche lluvioso de Jueves, el final del turno se avecinaba, mientras alistaba mis cosas para ir a casa busque a Hana para despedirme pero no estaba por ningún lado.
¿Hana?

Fue cuando se escuchó un alboroto proveniente de la entrada trasera de la biblioteca, ¡Hana! Salí presuroso para ver lo ocurrido y la encontré junto a un tipo de 1.80 m, aproximadamente 26 años, test blanca, ropa algo holgada y con apariencia de falsificación y contextura física marcada por horas de gimnasio que forcejeaba con ella.

J: ¡Hey! ¿Qué pasa?

H: ¡Jun!

A: ¿Quién es este?... No te entrometas, este no es tu asunto niño.

J: uuu, veo que tienes una bocota.

A: ¿qué dijiste?

H: no, espera

El gorila la hizo a un lado, acercándose a mí, ¿en qué me había metido? Me pregunte, la diferencia entre ambos era colosalmente distinta, pero si lograba que se exaltara, la ira lo haría cometer errores y quizás tendría una oportunidad, además la historia está de mi lado como “David y Goliat”

“Te doy una oportunidad para que te disculpes y vuelvas por donde viniste” dijo el mono, “oblígame si t…” pero antes de poder terminar la frase el tipo asesto un golpe en la boca de mi estómago haciéndome caer sobre mis rodillas dejándome sin aire mientras pensaba “historia, eres una foxie mentirosa”

A: no eres más que un debilucho con una boca grande, aprende cuál es tu lugar

Me dio la espalda y empezó a alejarse con dirección hacia Hana

 “eso… es todo imbécil” dije casi sin aire mientras intentaba incorporarme “mi sobrina da golpes más fuertes que tu”

A: parece que eres un masoquista, me sorprendes

J: “tú me sorprendes al saber esa palabra” *tosiendo e intentando entrar en una guerra intelectual.*

A: voy a cerrarte la boca.

J: veo que tu cerebro no tiene otras frases que no sean alabanzas a mi boca acaso ¿eres gay?

Error número 2 de la noche, el primero no fue hacer burla del idiota que me estaba masacrando a golpes, no, el primero fue semanas atrás, al intervenir en la vida de Hana, bueno supongo que tengo debilidad por una cara bonita, lo cual me hace más tonto que el que me estaba golpeando, pero la verdad de las cosas es que buscaba probar algo.

El gorila había saciado su sed de venganza y golpes gracias a la intervención de Hana para alejarlo de mí, quede recostado, mientras la lluvia refrescaba mis heridas y observaba el cielo.

Background song: These are the days- The Exies
“eres un idiota jun, solo a ti se te ocurre meterte en una lucha que no puedes ganar, pero aún no se acaba, ahora pon tu patética humanidad de pie una vez más y termina lo que ibas a hacer” me dije a mi mismo ignorando las fuerzas que me motivaban, me incorpore con dificultad y luego de dos vanos intentos ante el asombro de ambos.

A: eres un auténtico masoquista ¿acaso intentas morir por alguien que no conoces?

J: ¡cierra la maldita boca! *escupiendo sangre hacia un lado* alguien como tú no lo entendería, pero tampoco soy tan buena persona *sujetándome el área las costillas del lado izquierdo con mi mano* si hago lo que hago es para demostrarle a la persona aterrada detrás de ti, que merece algo mucho mejor de lo que eres: solo una bestia que solo obedece a sus instintos sin preocuparse de lo que ella piense o sienta.

Seguro de su victoria el gorila se acercó a mí para asestar el tiro de gracia, su puño se avecinaba y no sé si por la adrenalina del momento o el increíble dolor que me recorría el cuerpo pero sentí el tiempo ralentizarse, a medida de reflejo mi cuerpo se impulsó hacia adelante con lo último de mis fuerzas estrellando mi frente contra su puño y pude sentir el sonido de quiebre de sus nudillos y huesos, deslizándome hacia un lado caí desplomado perdiendo el conocimiento.

No recuerdo más de aquella noche pero según me contaron las enfermeras del hospital, un joven de nombre Kyo me trajo, “*sonrisa*¿Pero cómo es que me encontró?” me pregunte.

Al final unas cuantas contusiones, y algunas fracturas fueron el resultado de mi estupidez heroica pero a cambio recibí golosinas, como vicodin y aproxin-max entre otras cosas junto a descanso en cama por un promedio de tres semanas.

Así es como volvemos a la actualidad luego del incidente no he vuelto a saber de Hana y lo peor de todo el dinero que había ganado se fue en la cuenta del hospital.

"no importa lo que digan las películas, los libros o las series de Tv, no importa la buena de tus intenciones en la vida real El bueno no se queda con la chica" fue lo que pensé mientras abrí la puerta principal de mi casa pero mis ojos no cabían en su sorpresa al ver la imagen que se reflejaba en ellos

J: ¿Ha…Hana?

H: Ho…Hola Jun…

“El bueno nunca se queda con la chica” ¿quizás me equivocaba?

Continuará.....

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