Era un domingo cualquiera uno más de los ya vivido, me encontraba
en lo más profundo de un perturbador sueño puesto que mi cuerpo se mecía
de un lado a otro, húmedo por el sudor del nerviosismo y la ansiedad,
realizando contorciones semi acrobáticas tratando de liberarme del
cautiverio producido por una broma pesada de “Morfeo”, en forma
repetitiva mis labios pronunciaban las mismas frases siguiendo una
cadena de disculpas hacia el aire: “lo siento, no es lo que parece”, una
y otra vez hasta llegar al punto del termino en que mis labios
pronunciaron su nombre, si… ella, la primera y la única.
Cayendo
como Alicia por el agujero del conejo mi alma volvió a mi cuerpo desde
el mundo de los sueños despertándome, abriendo los ojos abruptamente,
quedando sentado sobre mi cama agitado y sudoroso “un mal sueño, solo
fue eso” me dije a mi mismo mientras recostaba mi cabeza nuevamente
sobre la almohada pero al girar hacia la derecha, mis ojos se turnaron
fríos, como la sensación que aquel espacio desértico transmitía sin su
presencia que alejaba la soledad de mis noches desde hace un año.
Es
verdad, dije en tono melancólico, claro que es cierto tu tonto lo
habías arruinado otra vez. Ya hace unas horas atrás desde que nos
herimos mutuamente con palabras hasta terminar con aquel frio “si tanto
te molesta pues ahí tienes una puerta bien grande, dale uso y ¡VETE!”.
No
importaba cuantas vueltas le diera al asunto, en cualquier escenario
posible yo era el culpable, aunque mi único delito profeso fue dar un
hola y quizás un alago a cierta conocida de una amiga, simple como eso
pero transgresión imperdonable para ella aunque en el mejor de los casos
había una verdad oculta detrás de su actitud, no lose y tampoco quería
saberlo en aquel momento, ya que toda la semana había sido un desfile de
pelea tras otra comenzando por pequeñeces hasta cosas sin sentido
podría ser que ¿nuestra relación cayo en la rutina?.
En
ese momento el sonido de mi despertador irrumpió el silencio de mi
meditación culposa, gire hacia él y lo apague, 8:30 a.m. demasiado
temprano para un domingo dirían muchos. Con la seguridad de ya no poder
conciliar el sueño me levante de mi cama y me dirigí hacia el baño para
el acostumbrado aseo matutino, una vez terminado fui a la cocina a
preparar el desayuno, mis ganas no eran muchas solo quería satisfacer el
hambre, estaba “a media caña” por así decirlo queriendo algo simple: un
par de tostadas con mermelada, un jugo de naranja, una vez obtenido el
botín dirigí mi humanidad hacia el comedor, tome asiento no sin antes
encender el Iphone que deje la noche anterior sobre los parlantes en
modo carga, cambiándolo a modo reproducción la primera pista que arrojo
fue una mofa y golpe bajo a la vez, 2 500 canciones grabados en una
memoria de 35 GB y arroja:
Background Song: Never say Never- The Fray
Si
aquella canción que callo como bomba nuclear sombre ya mi remordida
conciencia ¿se preguntaran por que tanto drama por una simple canción?
Pues bien mi querido lector esa es la Background Song de nuestro primer
beso ya tres años atrás. “No cabe duda de que la señora fortuna es una
fursia” de entre todas las canciones ya mencionadas: mezclas de rock,
baladas, Instrumental, hardcore punk, J-Music y Metal tubo que sonar
esta, mi apetito me abandono y salió por la puerta principal de mi casa
sin despedirse, me puse de pie y camine unos pocos metros hacia la sala,
a la mesita del rincón aquella que sostenía en un marco digital Samsung
la foto que nos tomamos en nuestra primera cita.
¿Qué es
lo que estoy haciendo mal? Me pregunte mientras sostenía el marco y
repasaba lo acontecido la noche anterior en mi cabeza, yendo en orden de
la siguiente manera:
L: no puedo creer que te quedaras tan baboso por esa zorra
J: pero amore ¿Qué fue lo que hice?
L: todavía lo preguntas
J: si porque estas sobreactuando, lo único que hice fue decir un “hola, mucho gusto en conocerte”
L: ¿y esa sonrisita sínica que le hiciste?
J: ella sonrió y yo solo lo devolví por cortesía
L: si claro, también vi las miraditas que se daban, un poco más y se comían el uno al otro
J:
¿Qué? Tuve un contacto visual de 2 segundos y fue por casualidad además
a mí la chica no me dio o daría una mirada de “das asco”
L: ¡oh pobrecito! Tan mal te sentiste por eso que hasta le tuviste que ofrecer algo para tomar también
J: por favor, si solo le alcance un vaso porque era el que estaba más cerca del mismo
L: ¡porque ya no me entiendes!
J: como podría, si no estás siendo razonable
L: entonces me estas llamando ¡LOCA!
J: yo nunca dije eso
L: pero dices que no estoy siendo razonable, que es sinónimo de no actuar con cordura A.K.A. ¡LOCA!
J: *suspiro* lo siento, olvide tu diplomado en Filosofía y Psicología
L: ¡oh! Yo lo siento, no es mi culpa de que solo seas un simple fotógrafo bilingüe
J: …
L: lo… lo siento, no quise
J: no, no está bien ya dejaste bien claro cuál es tu problema
L: espera (acercándose hacia mi) ju…
J:
¡BASTA! Ya tuve suficiente de tu condescendencia y todo indica que ya
no soy lo suficientemente bueno para ti o que nunca lo fui
L: no se trata de eso (tono melancólico)
J:
(alejándola) no digas más y si tanto te molesta esta situación en la
que estas: ahí tienes una puerta bien grande dale uso y ¡VETE!
Y
fue cuando el silencio incomodo se apodero del escenario por alrededor
de un minuto, mientras sus ojos humedecidos y en shock se encontraron
con los míos envueltos en enojo, fue entonces cuando sus lágrimas
emergieron devolviéndome a la realidad dándome cuenta de lo que había
hecho.
Background song: Roadside- Rise Againts
L: Lo siento (sollozo)
J: espera, no quise…
Pero
era demasiado tarde el daño está hecho, tomo su bolso y salió por la
puerta principal sin mirar atrás, huyendo de la persona que amaba cual
inocente huye de un monstruo, mientras mi impotencia helo mi cuerpo sin
poderla detener.
Eso fue lo de anoche, no hay más que
decir, sin importar lo ocurrido anteriormente hasta ese momento, el
final de la noche le dio la razón “yo fui el idiota que lo arruino todo”
la pregunta ahora es ¿Cómo arreglarlo? Si es que era posible fue cuando
el Iphone empezó a sonar, dejando el cuadro en su lugar fui a atenderlo
y para mi sorpresa era el mensaje de un posible solución a mi problema,
un mensaje de mi antiguo psicólogo personal en relaciones humanas, mi
viejo y gran amigo del cual no sabía desde que lo deje a él y a su
historia allá por tierras nórdicas de nuestro continente, en aquellas
playas paradisiacas de las que algún día les contare, el señor “Kyo
Kurosaki Kent” nombre insólito les doy la razón pero cae a pelo con una
persona que raya en lo normal y lo inexplicable.
Más tarde ese día en la Cafetería “The Talon”
Eran
las 4:30 p.m. mientras esperaba al invitado del día que por su mensaje
me dijo que había llegado al país hace un par de días y volvía por unas
semanas trayendo buenas noticias para compartir. En ese momento la
mesera se acercó hacia mí con un saludo cordial:
“buenas tardes señor, a pasado tiempo desde su última visita”
Sonriendo sutilmente por el comentario dije: “muchas gracias, es bueno estar de regreso por favor tráigame lo acostumbrado”
Haciendo
una sonrisa leve tomo mi orden para luego alejarse fue entonces cuando
la campanilla de la puerta principal sonó e hicieron su ingreso, si así
como lo leen “hicieron” la pareja del cuento de hadas personificado como
me gustaba llamarles, mi entrañable amigo, camarada de andadas
matutinas y trasnoches de fiestas, mi consejero psicológico particular
de relaciones frustradas ya hace una vida atrás y con su acostumbrado
look “urbaine conquérant » pero en version doo australia junto a otras
marcas americanas entrando de la mano del amor de su vida una muy buena
amiga para mi también y esplendida mujer aún más bronceada de lo que la
recuerda ya hace 2 años atrás, fue entonces cuando me divisaron y se
acercaron hacia mi haciendo que los recibiera con un gran abrazo ya que
su llegada era una de las pocas cosas buenas que me trajo esta semana,
tomaron asiento junto a mí y charlamos por varias horas de sus vivencias
y las mías aquí en nuestro país de origen, llegamos al tema central de
la reunión, lo sucedido la noche anterior y fue cuando algo raro e
inesperado sucedió, ambos me dijeron al unísono “eres un idiota”
restregándome una vez más mi culpabilidad en el rostro.
K: ¿Qué harás?
J: no lose y créeme que me estoy rompiendo la cabeza en tratar de averiguarlo
S: ¿quieres que hable con ella?
J:
uhmmm, no es mejor que lo arregle por mi cuenta pero bueno ya se me
ocurrirá algo, ahora díganme cual es esa buena noticia que traen
K & S: ¡nos vamos a casar¡
Mi alegría fue inmensa y los felicite de corazón con abrazo incluido y fue cuando surgieron las incógnitas ¿Cuándo? ¿Dónde?
K: la fecha será en noviembre
S: y esperamos que sea aquí
J: ya veo, me alegro por ustedes pero ¿Por qué en noviembre?
Mirándose
mutuamente por unos instantes y sonriendo el uno con el otro dijeron:
“fue cuando nuestra historia comenzó”. Fue entonces cuando lo vi, tan
claro como una escena de película en mis ojos. La solución a lo que
había hecho y una reafirmación a mis sentimientos por ella.
S: ¿te pasa algo?
Dijo ella al ver la sonrisa instantánea que se dibujó en mi rostro.
J:
no, no es nada pero gracias a ustedes pude dar con la respuesta que
buscaba, ahora ya sé que hacer pero necesitare de su ayuda.
Entonces comenzamos a trazar los detalles del plan mismo equipo de inteligencia nazi.
Continuará.....

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