Mirando atrás debí prever que las cosas terminarían de esta manera,
demasiado bonito, demasiado perfecto, a quien engaño esto parece sacado
de un drama, al menos eso era lo que pensaba mientras la puerta de
aquella cafetería se cerraba delante de mí, aquel lugar que fue el
testigo clave y juez imparcial de nuestra historia.
Me
gustaría decir que esto acabo de la manera que espere pero les estaría
mintiendo, pero para que todo tenga sentido déjenme retroceder un poco y
contarles cómo se desenvolvió el escenario.
Todo comenzó
unos meses atrás, era junio, un día algo soleado pero uno de los
últimos de otoño, un día normal en la vida de una persona, eran las 4:45
p.m. si la memoria no me falla, acababa de salir de mi última clase del
día, me dirigí a la bodega que se encontraba frente a mi instituto,
cogí de la nevera una “Coca Cola Zero”, pague y regrese hasta mi alma
mater, para sentarme a meditar si se podría decir en las escaleras que
se encontraban en la salida auxiliar, como ya lo había hecho millones de
veces ya hace una vida atrás.
Un gran suspiro abandono
mis labios, reflejando la frustración al recordar las palabras del tema
que sería mi examen de final de ciclo, lo recuerdo perfectamente, sobre
todo el acento británico retro-colonial de mi maestro de turno:
Estimados
Educandos su tema para este fin de ciclo es “La esencia del alma”
quiero que presenten la mejor imagen fotográfica que puedan conseguir,
en la cual se vea reflejada la esencia verdadera del objetivo que
seleccionen.
Argh… solo de recordar eso me da dolor de
cabeza ¿Cómo se supone que capture en una foto la esencia de algo? Es
inaudito, ni si quiera perceptible.
Me dije una y otra vez
mientras bebía entre pausas mi refresco tratando de apaciguarme en cada
sorbo. En ese momento, saque la cámara fotográfica que se encontraba en
el interior de mi mochila y observándola por unos instantes (dicho sea
de paso soy estudiante de fotografía y diseño y estoy en el final de mi
primer módulo de clases) pero volviendo al tema luego de observar la
cámara por unos instantes más me puse de pie y lleno de determinación medije a mi mismo:
“es mejor que empiece con esto de una buena vez de lo contrario no solucionare nada”
Dando
el ultimo sorbo a mi refresco lo lance a un cesto de basura cercano
pero mi tiro fallo haciendo que el envase callera hacia un lado,
observando el acontecimiento di un leve suspiro y dije “tengo un mal
presentimiento” por muy raro que parezca soy del tipo de personas que
cree que toda pequeña acción o hasta el más mínimo detalle influyen en
el día a día de cada uno de nosotros, muchos me podrían llamar paranoico
pero me gusta pensar que soy precavido.
Baje los escalones dirigiéndome hacia el cesto y arroje la botella a su interior para luego seguir mi camino.
Camine
y camine por las calles de esta ciudad por el lapso de una hora
aproximadamente hasta llegar a unas bancas cerca de un trascurrido
ovalo, me recosté y mire hacia el cielo mientras pensaba:
“esto
no va bien, llevo un largo rato caminando por todos lados pero no
encuentro nada que tenga esa famosa esencia del algo que estoy
supuestamente buscando” lo único que pude encontrar son: autos, ruido,
skaters, chicas fashion y parejitas que expresan sus deseos íntimos
semi- obscenos los unos a los otros en público (lo último es más morbo
que otra cosa)
Cubriendo mis ojos con mi mano izquierda y
quizás por el producto de mi frustración sentí que se agudizo mi
sentido del oído haciendo que escuchara el tic tac de mi reloj más
fuerte de lo normal lo cual solo aumentaba mi mal humor.
Levantándome
abruptamente dije: “es hora de tomar medidas desesperadas”, observando
la hora eran las 5:45 p.m. Aún estoy a tiempo dije con determinación y
empecé a correr con dirección al norte, recordé que no muy lejos de allí
hay un malecón y un mirador del cual se puede ver claramente el
atardecer y que mejor para una foto con escénica que una puesta de sol.
Eran
las 6:15 p.m. primera fila al frente en un escenario perfecto de una
muy buena puesta de sol pero había algo que no se sentía bien en el
ambiente, ¡oh claro! Había más skaters, parejitas amorosas hardcore y
hasta vendedores de flores camuflaje dos en los alrededores.
Así
llegue a mi límite en el tedio, con ganas de gritar para desahogar mi
acumulada frustración, solo atine a sacar mi iPod de mi mochila y
empezar a escuchar mi propia banda sonora con una mezcla de rock,
instrumental, metal y demás para calmar los ánimos y así relajarme
mientras empecé a caminar sin rumbo.
Sin percatarme de
nada a mí alrededor, camine por minutos que parecieron horas que caían
ante mis pasos cual fotografías, solo era yo, mi música y mis
pensamientos, nada más pensé y pensé hasta que hasta sentía el sonido de
mi cráneo rompiéndose: “como puedo retratar algo que no es visible al
ojo humano” me dije a mi mismo mientras seguí mi camino por un rato más
hasta que una melodía empezó a sonar entre mis oídos....
Background Song: Remembering Sunday
– All time low
y
así fue que una ligera sonrisa se reflejó mi rostro mientras cerraba
los ojos y me deje absorber por la letra de la canción, pero para
cuando los abrí parecía que había caído en un túnel dimensional y me
llevo a otra dimensión por que no reconocí el lugar donde me encontraba:
era un tranquilo y solitario camino rodeado por arboles rojizos que
desprendían sus hojas al copas del ligero viento de otoño que soplaba
los cuales atrapaban mi atención y hasta a mi mente vino la imagen en
similitud a las flores de cerezo, retirando los audífonos de mis oídos y
colocándolos sobre mis hombros mientras la canción aún se reproducía
dije : “esto es”.
Tome mi cámara presuroso y empecé a
disparar al azar a mi alrededor, era tan tranquilo que simplemente me
deje llevar… hasta que no muy lejos de ese lugar divise un gran árbol
que no desprendía sus hojas y aun conservaban el verdor en ellas, me
acerque lentamente hacia maravillado cual niño afuera de una dulcería,
ya cuando estuve frente a el sonreí al ver que entre su verdor había
una pequeña hoja enrojecida lista para desprenderse al compás del
viento y apuntando el lente contra el espere el momento preciso para la
toma, me sentía un sniper en una misión suicida, casi un ninja.
Y
así fue que un fuerte viento soplo y arranco la hoja de su regazo y
empezó a deslizarse hacia el suelo atraída por la gravedad pero a la
vez danzando al unísono con el viento, mientras yo solo la veía a través
del lente, en ese momento sentí un ligero susurro en el viento unas
palabras que en su momento no pude descifrar y fue entonces cuando la
enrojecida hoja llego a su destino final y la vi.
No muy
lejos de allí se posó sobre las hojas de un libro, de una chica que se
encontraba sentada protegida debajo del regazo de un árbol.
Background song: Kyoudai -Ooshima Michiru
He visto infinidad de personas a lo largo de mi vida, pero ninguna como ella:
“piel
blanca que emanaba un aura de paz a su alrededor, labios rojizos como
los pétalos de una rosa en pleno florecer de primavera, cabellera oscura
que cubría sus ojos con un flequillo y eran acariciados ligeramente por
la brisa del escenario” me dije a mi mismo mientras mis manos bajan
lentamente mientras sostenía la cámara.
Sentí que éramos
de mundos distintos, así fue que la admire por 85 segundos, 85 segundos
que podría describirlos como 5 eternidades, 85 segundos en los cuales
compartí este pequeño pedazo de paraíso que fue solo para nosotros, 85
segundos admire su hermosa sencillez mientras leía aquel libro que
sostenía sobre su regazo y así fue cuando un resplandor casi celestial
aprecio en su rostro en forma de sonrisa, 85 segundos que pareció una
vida completa compartida con ella, hasta que el sonido de un clic rompió
el encanto, el cual sonó como el disparo de una bala de cañón en
nuestro solitario ambiente, logrando que ella apartara la mirada de su
lectura y observara al extraño delante suyo haciendo que nuestras
miradas se encontraras, aquel encuentro solo duro 5 segundos de
felicidad abrumadora al contemplar sus ojos café en tono dulce pero a
sus vez hicieron que entrara en pánico y vergüenza puesto que mis ojos
no podían resistir el encuentro, sin más que hacer di media vuelta y
comencé a alejarme lo más rápido que pude del lugar sin mirar atrás.
Más
tarde en esa misma noche, luego de ese encuentro surrealista con
aquella desconocida decidí tomar un baño para disipar las dudas en mi
cabeza y volver a la realidad. Dieron las 8:55 p.m. en mi reloj, ya más
relajado y en pijamas decidí echar un vistazo a los hallazgos que hice
con mi cámara el día de hoy y así poder elegir la imagen ganadora que
presentaría para el examen, mientras descargaban las imágenes al disco
duro de mi ordenador comenzó a revisarlas una por una hasta que llegue a
la última toma la cual me dejo sin aliento.
Background song: The Way you Are - Boyce Avenue
Era
una foto perfecta de aquella chica bajo aquel árbol con aquella sonrisa
perfecta que se dibujó en su rostro en aquel momento y por un momento
a sentí como el mundo conspiraba contra mí pero a la vez sentí una
extraña sensación de felicidad la cual hacia que nada importara mientras
me contemplaba aquella fotografía me dije a mi mismo:
¡Oh dios! Soy un acosador cualquiera.
Continuará.....

No hay comentarios:
Publicar un comentario